Derechos y reproducciones
La obra de Eduard Arranz-Bravo está protegida por derechos de autor. Reproducirla —en un catálogo, un libro, una tesis, una exposición, un medio o una pantalla— requiere autorización.
Quién autoriza
Successió Arranz-Bravo, S.L., como titular de los derechos de explotación heredados. La protección se extiende hasta el 31 de diciembre de 2093: setenta años desde el 1 de enero siguiente a la muerte del autor, que es el plazo que fija la ley española de propiedad intelectual.
Tener una obra no da derecho a reproducirla. Son dos cosas distintas: quien compra un cuadro compra el cuadro, no el derecho a publicar su imagen. Es así para todos los artistas vivos y para todos los que hace menos de setenta años que murieron.
Qué hay que decirnos
- Qué obra quiere reproducir. El código de inventario si lo conoce, o el título y el año.
- Dónde saldrá: publicación, exposición, medio, web, y quién lo edita.
- Cómo: tamaño, si va en portada, si va entera o recortada.
- Tirada y ámbito: cuántos ejemplares, en qué territorios, en qué lenguas.
- Cuándo, y hasta cuándo.
Condiciones que no se negocian
- La obra no se recorta ni se gira ni se le cambia el color. Una pintura tiene bordes y los bordes son parte de la obra.
- Nada encima: ni texto, ni logotipos, ni degradados, ni velos para salvar el contraste de un titular.
- El crédito completo junto a la imagen: autor, título, año, técnica, medidas, y la mención de la colección cuando lo acordemos.
- Un ejemplar de lo que se publique, para el archivo de la Sucesión.
Fotografías
Una autorización de reproducción no lleva la fotografía incluida. Si necesita una de alta resolución, dígalo en el correo y miramos si el archivo la tiene. Cuando la fotografía es de un tercero, sus derechos son suyos y hay que pedirlos aparte.
Uso editorial y académico
Las tesis, los artículos de investigación y la crítica tienen buena acogida y el camino es el mismo, pero diga que lo son: no se tratan igual que un uso comercial.